El Citroën XM V6 24v no es un coche: es una declaración de intenciones de una marca que todavía se atrevía a hacer las cosas a su manera.
Diseño de Bertone y una carrocería que no envejece
Las líneas del XM salieron del estudio de Bertone y todavía hoy resultan modernas: cuña marcada, superficies limpias y una silueta que no se parece a nada de su segmento. En 1990 se llevó el título de Coche del Año en Europa, y no fue casualidad.
Hydractive: suspensión que piensa
La suspensión hidroneumática de Citroën ya era famosa, pero el XM añadió electrónica al conjunto. El sistema Hydractive podía variar la dureza según la velocidad, el ángulo de volante o la frenada, pasando de flotar a firmarse en milésimas.
El resultado es una sensación de marcha que muchos coches actuales, con toda su tecnología, no consiguen reproducir. De ahí la frase que le persigue: no rueda, flota.
El V6 de 24 válvulas
La versión que cierra la gama monta el V6 de 3,0 litros y 24 válvulas, con cerca de 190 CV. En un coche pensado para viajar, ese motor encaja: entrega suave, silencioso a ritmo de autopista y con empuje sobrado para lo que se le pide.
Por qué fue un fracaso comercial
Complejidad. El XM llegó con una reputación de electrónica delicada que le persiguió toda su vida, y en el segmento premium eso se paga caro. El comprador de berlina grande quería tranquilidad, no una obra de ingeniería experimental.
Hoy, con las unidades supervivientes ya filtradas por el tiempo, el discurso ha cambiado: los que quedan suelen estar en manos de gente que sabe mantenerlos.
El vídeo
Preguntas frecuentes
¿Es fiable un XM hoy?
Depende del mantenimiento y de quién lo haya tocado. La hidráulica funciona bien si se respeta el líquido y se cambian esferas cuando toca; el problema suele ser la electrónica mal reparada.
¿Es un coche de inversión?
Está en ese punto en el que los buenos ejemplares empiezan a escasear. No esperes multiplicar, pero comprar uno impecable hoy tiene sentido.
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